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Mavi Mendoza
Mavi Mendoza

Por: Mavi Mendoza, Directora Ejecutiva de Siervas Fieles.

SUSANA MORAZÁN

Fotos: Lincy Rucal

Después de platicar con ella, con Jesús como el centro de nuestra conversación, salimos con los corazones hinchados de emoción y agradecimiento, los ojos enrojecidos por las lágrimas, y con ansias locas de contárselos todo,  así que aquí les dejamos una de las entrevistas más poderosas que hayamos vivido hasta el momento...

 

En el ámbito profesional podrías ser definida como periodista, presentadora de T.V. actriz y locutora,  como persona, sabemos que eres madre, hija, amiga, hermana, pero, al estar en tu cuarto con la puerta cerrada,

¿Qué ve Susana cuando se ve al espejo?

¡Qué pregunta tan difícil! - Se sonríe - Es difícil porque siempre estamos en el corre corre, en el día a día, pensando en lo que tenemos que hacer.  El verse al espejo es un momento muy íntimo, muy fuerte, de reflexión, y ahora que me lo preguntas, lo he hecho muy pocas veces aunque pareciera que es muy normal hacerlo, me incomoda cuando tengo que hacerlo para ir al noticiero, cuando me toca actuar en teatro porque no me siento cómoda con mi imagen, podría pensarse que a una persona que trabaja en medios, que está tan expuesta al público, no le es incómodo verse al espejo; me gusta verme en fotografías en mi trabajo, porque es mi talento, lo que Dios me ha dado como instrumento y trato de administrarlo y hacerlo bien. pero, en esas pocas veces que lo he hecho aún veo a Susy, una niña de pelo liso y flequito que quiere que yo la abrace y le diga que es la niña de los ojos de Dios y que aunque le cueste verse al espejo debido al abuso físico, mental y sexual que sufrió, todo va a estar bien, que Él la abraza y la ama, eso veo. - termina de expresar con voz quebrantada -

¿Qué le dirías a esas mujeres que se sienten inadecuadas, que cuando se ven al espejo solamente ven algo negativo?

Primero que nada, que dejen de compararse, estamos viviendo en un mundo tecnológico en el que somos bombardeados  con mucha información que nos quiere etiquetar, y nadie  puede  hacerlo, porque así como un carro fue hecho por  un fabricante que  sabe  el propósito por el que lo hizo,  si para que provea estabilidad o comodidad,  dependiendo la marca  que sea,  al final el único que puede etiquetarlo es su fabricante.  Nuestro  fabricante es Dios, que nos hizo únicos y originales.

Nosotros aunque parecidos, nunca seremos idénticos, no hay alguien con nuestras huellas digitales, con el tamaño de nuestro corazón, somos una maquinaria perfecta con imperfecciones en nuestra mente, imperfecciones que el mundo nos ha hecho creer que tenemos, ser chaparritas, delgaditas o altas no importa, lo que importa es como tú te sientas con eso , así que mi consejo es no se comparen porque no hay punto de comparación ya que somos  únicos.

Cuéntanos un poquito de tu historia

Nací en Guatemala, mi mamá es de Jalapa, me sonrío porque me encanta saber que mi mamá es guatemalteca, muchos creen que soy salvadoreña, me gusta El Salvador, porque en ese país crecí, aunque no mucho porque me quedé de 1.58mts. -se carcajea- Yo soñaba con ser guatemalteca, no sabía que lo era, mi mamá se fue a El Salvador cuando tenía 7 meses, se fue con un salvadoreño de quien llevo el apellido y me crié allá y permanecí ahí hasta los 23 años.

¿Qué soñabas con ser de grande?  

Soñaba con ser Shirley Temple -se ríe- una niña de cabello ondulado y color dorado, mi pelo era rojo y quería que se convirtiera en rubio, quería bailar como ella, actuar como ella, estar en la pantalla grande, andar cantando y ser feliz.  Eso quería, actuar.  

¿En dónde te preparaste artísticamente, en Guatemala o El Salvador? 

En El Salvador, trabajé en radio haciendo locuciones, y empecé a trabajar en T.V. a los 8 años, me fui a vivir a un canal de T.V. a los 15 años cuando huí de mi casa debido a la violencia intrafamiliar que sufría, dormía en un sofá, me daban comida, limpiaba los foros, cargaba cables, pero estaba contenta porque ya no me golpeaban, me había alejado de la violencia.

Me hacía falta mi mamá porque ella se quedó en un mundo del que no pude rescatarla, pero, Dios siempre tiene un plan y ella hoy en día está casada con un varón con quien pastorea una iglesia en El Salvador.  Me preparé allá, estudiando en la noche y trabajando en el día en el canal donde me permitieron hacer un programa que se llamaba “Lo Nuestro” después me fui a vivir a un cuarto y así fui avanzando.  Soy autodidacta.

¿Cuál fue tu primer trabajo en Guatemala? 

Mi primer trabajo fue en Tele Diario, fui la primera en salir con el noticiero, ya habían mujeres en medios, pero, siempre era una dinámica entre mujer y hombre, por lo que el productor del programa dijo que era complicado aventurarse a poner a una niña _ Ellos me veían como niña_ Aunque yo no me creía niña porque trabajaba en T.V. desde los 8 años, pero por tener 23 años ellos me veían así.  Así que me conceden la oportunidad de salir con la primera edición en el 2001, luego en Radio Alfa, después entro a Yo Sí Sideral,  oportunidad que le pedí a Dios, con quien tenía una relación muy fluída en ese entonces, ya que me decían que era imposible trabajar para ambas empresas, y él me lo concedió cuando ambos dueños dijeron que lo aceptaban si el otro estaba de acuerdo, cosa que sólo Dios pudo hacer.  El me demostraba con esto que me amaba y estaba cuidando de mi.

Venía de una situación complicada en El Salvador y tuve trabajo a los dos días. - Se sonríe y expresa, ¡Es bueno recordar!

¿Cómo es tu experiencia en Azteca Guate? 

Azteca Guate ha sido una amalgama de emociones, como una ruleta rusa, porque tuve la oportunidad de hacer periodismo de una manera diferente, que fue lo que yo siempre quise, yo antes sólo leía las noticias, pero, a mí me gustaba hacer análisis, investigación y a veces me pasaba un poco y me regañaban porque querían que me enfocara solamente en leer las noticias, pero, yo siempre quise ponerme en los zapatos del ciudadano, porque pensaba que la televisión había evolucionado mucho, la gente quiere escuchar a su periodista, no a un presentador, sino a un periodista defendiendo su punto y emitiendo una opinión, aunque obviamente las noticias deben ser imparciales, pero, la televisión se ha vuelto reality sobre todo en temas de denuncia.  

Cuando llego a Azteca pude crecer y hacer periodismo de campo, mezclo la actuación con la investigación, me vestí de vendedora, también de policía en el caso de desalojo y viví en carne propia, con pedradas y todo lo que era un desalojo.  Me gustó mucho esa forma de hacer periodismo que me pone a la par de la gente, luego tuve la oportunidad de hacer 360, que al principio surgió para hacer frente electoral, y luego Dios pone en mi corazón el girarlo a invitar personas de influencia positiva e inspiración para el país y he tenido muchas personas que hablan abiertamente de nuestro Papá y a mí me gusta, quizás en algún momento no me permitan tocar esos temas, pero, hasta el momento han sido muy abiertos pues se ha mostrado a Dios como una relación y no una religión y eso me ha gustado . 

¿Cómo te ves a cinco años?

Como una autora y conferencista que ayuda a niñas y mujeres, abriendo mis conferencias tocando el piano y alabando al Señor.  Quisiera mi programa de televisión en Enlace. - Se sonríe-

Cuando llegué a Azteca estaba en una situación financiera muy dura, pues por mantener mi hogar me endeudé demasiado y estaba con medidas precautorias, no me avergüenzo, porque es algo que puede pasarnos a todos, pero, pacté en Enlace y Dios me respondió con mi trabajo, por eso quisiera trabajar ahí además de donde me encuentro actualmente.

Un consejo para las madres solteras,

Después de una larga pausa nos dice - Me quedo callada porque es muy difícil dar solamente uno, creo que estas mujeres necesitamos (me incluyo) todos los días tener muchos consejos llenos de amor, de abrazos, de personas sinceras, transparentes y nosotras mismas tenemos que dejar de etiquetarnos como "mamás solteras" porque Dios es nuestro proveedor y entonces no podemos ser solteras porque Él nunca nos ha dejado solas y en la medida que nosotras creamos eso y le permitamos serlo, porque Jesús es un caballero y nos permite tener libre albedrío, mi consejo sería ese: Inicien a verse como mujeres valientes, esforzadas, que pueden salir adelante y lo están logrando y permitan que Dios les moldee para que sean odres nuevos, porque en la medida que vamos siendo transformadas podremos recibir ese nuevo vino, de la sanidad y el amor, que no es fácil, pero dependerá de que nosotras queramos hacerlo.

¿Cuál es tu concepto de belleza?

Una mujer alegre, que sonría, me encanta ver a las personas sonreir, cuando veo a las mujeres no las veo como competencia, nunca me ha pasado,  sino que veo algo hermoso en ellas, que me gustaría que ellas misma pudieran ver.  No creo que exista la gente fea, más bien existe la tristeza reflejada en un rostro, así que para mí la belleza es poder ver alegría en un rostro, pese a las tormentas y dificultades que pueda estar atravesando una persona.

¿Qué le dirías a esas mujeres que están atravesando procesos dolorosos en su vida, que están en un capullo antes de convertirse en mariposa?

Que el momento con el que ellas siempre han soñado va a llegar, que se preparen para recibirlo, porque de nada nos sirve que se nos den los regalos si no estamos listas para abrir esos regalos.  La vida se nos va pidiendo y pidiendo y hacemos a un lado los regalos que ya se nos han dado, Dios quiere saber que nuestro corazón está listo para recibir y poder valorar lo que tanto estamos pidiéndole.

Susana es real, sencilla e inspiración pura para todas las mujeres. Ella es el vivo ejemplo de que el trabajo duro, acompañado de una visión y de mucha fe, consigue grandes triunfos.

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Twitter: @susanamorazan

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Instagram: @suzanahoria77

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